Descubre los secretos para perder peso con la bici sin morirte de hambre en el intento

¿Estas harto de no perder esos kilos de más con la bici?

Sin duda el tema de cómo perder peso con la bici es uno de los temas más solicitados y que todo el mundo comenta. Que si tengo que bajar un par de kilos, que si por mucho que me cuide no bajo, que si me noto pesado subiendo…

Y no es de extrañar que intentemos perder es peso. Ya que invertimos en la bici más ligera, las botas y el casco menos pesado del mercado… es decir, estamos mirando el gramo de diferencia pero total, nos sobran 2 kilos en la tripa.

Por eso, en este post de hoy, vas a descubrir las 4 claves más importantes para perder ese peso que te sobra y así sentirte ligero como nunca subiendo los puertos. 

1. El peso y el centro de la Tierra

 

Claro que el peso es un valor determinante en tu rendimiento sobre la bici, sobre todo en las cuestas. Y es que cuando no estás en tu peso, ¿has notado que en llano vas bien, pero en los puertos, parece que llevas una mochila llena de piedras? Pues eso, no es más que la fuerza de la gravedad que nos atrae al centro de la Tierra a toda costa, y de eso Newton sabe mucho, ya que él mismo descubrió que la Fuerza de la gravedad es igual a la Masa por la Aceleración de la gravedad.

En otras palabras, y mucho más entendibles, que a medida que la masa aumenta (nuestro peso, el de la bici y de lo que llevamos encima), la fuerza de gravedad también aumenta, por lo que se necesita más energía (potencia) para mantener la ecuación equilibrada, es decir, ir a la misma velocidad. Ahora mejor, ¿no?

Por eso, la mayoría de las veces no vamos a mirar el peso por sí solo si no su relación con la potencia. Y es que esta relación potencia-peso o vatio/kilo (w/kg) es la que va a poder marcar la diferencia en la velocidad final de tu rodada, ya que cuanto mayor sea la potencia-peso, mayor será tu velocidad.

 

 

Esta relación vatio/kilo tiene especial interés a la hora de subir puertos, y lo vemos claramente con la delgadez de los corredores escaladores. La ventaja de estos es que no necesitan tanta energía (potencia) para mover su peso arriba, por lo que su relación potencia-peso es la más eficiente para subir rápidos.

En cambio, los rodadores o los sprinters en general son más corpulentos por su capacidad de generar más fuerza sin que importe tanto su peso, ya que en este caso van en llano, por lo que no afecta tanto el tema de la gravedad.

2. Y yo, ¿cómo llego a esos números?

 

A ver, no nos volvamos locos. Por supuesto que dentro del mundo profesional todos estos valores se llevan al límite, ya que es precisamente esa línea tan fina, la que marca la diferencia.

Sin embargo, considero que para corredores amateurs o aficionados, es arriesgado ajustar tanto el tema del peso ya que hay muchos más valores que se nos escapan y no vamos a poder obtener, como pueden ser datos de analíticas rutinarias de sangre y orina por ejemplo.

Por eso, teniendo en cuenta tu contexto individual y toda la teoría detrás del peso y la potencia en el ciclismo, claro que puedes aprovechar toda esta información para mejorar tu rendimiento, subir con más facilidad los puertos y aprovechar mucho mejor cada pedalada.

3. La pregunta del millón: ¿cuál es mi peso ideal?

 

  1. 55. 72. 68.

Tantos pesos como personas. Siento decirte que no existe una fórmula secreta para decirte “este es tu peso ideal”, ya que como personas que somos – y no robots- somos bastante más flexibles y adaptables a nuestras necesidades a lo que se pinta en los libros.

Y eso lo podemos ver claramente en el cambio físico que han sufrido los ciclistas desde los años 80 hasta ahora. ¿Tiene algo que ver el físico de Indurain al de Chris Froome? Creo que muy poco. 

A parte del peso, es muy importante conocer la composición corporal del peso, es decir de qué está compuesto, si más músculo, más grasa o más qué.

En definitiva, lo que te quiero hacer ver es que claro que hay datos de referencia, pero que en realidad tu número ideal lo tienes tú. Por eso, es muy importante probarte y conocer tu cuerpo en diferentes condiciones, con más o menos peso, con más o menos grasa o con más o menos músculo.

Además de encontrar esa respuesta física, es importante que hagas caso a tu mente. Es decir, no tiene mucho sentido que hayas bajado esos 4 kilos que se supone te dan la mejor relación vatio-kilo para subir los puertos, si total, estás desmotivado, sin ganas y sin fuerzas y al final, no consigues los resultados que deseas.

Sin duda tu estado emocional va a ser un determinante clave en tu rendimiento, así que no te enfoques única y exclusivamente en los números, ya que cómo he dicho antes, somos personas y la mente te puede jugar una mala pasada por mucho que hayas clavado los números en la báscula.

4. ¿Qué puedo comer para bajar de peso?

 

Teniendo en cuenta todo lo anterior y saber mucho mejor cómo tienes que dirigir tu trabajo en la búsqueda de ese peso ideal y esa relación vatio/kilo, te dejo algunas ideas para que uses tu alimentación como herramienta clave en esta estrategia.

Cantidad y porciones

Uno de los conceptos claros en la pérdida de peso es el imbalance energético, es decir, que la resta entre los que consumes y lo que gastas sale en negativo.

Por eso, si lo que gastas no va aumentar en exceso, tendrás que controlar lo que consumes, y una de las formas más fáciles es controlando las cantidades y las porciones en tu plato.

Puedes probar a utilizar un plato más pequeño. Y también a reorganizar las porciones dentro de él, sobre todo reduciendo la parte de los hidratos y la proteína y aumentando mucho más la porción de verdura. Seguimos con esto en el siguiente punto.

Más verdura

Las verduras son perfectas para darte color y vitalidad a cambio de pocas calorías. Por eso, van a ser imprescindibles en este plan para perder peso. Puedes combinar todos los colores y texturas en crudo y cocinado con preparaciones saludables como plancha, vapor, horno, papillote…

Así, recuerda tomar un buen plato de verdura en cada comida o hacer de éstas la guarnición perfecta de todos tus platos.

Hidratos ¿si o no?

Otra de las reglas para perder peso con la bici va a ser el ajuste de los hidratos de carbono en tu dieta. Este nutriente es la gasolina principal que tu cuerpo siempre quiere utilizar.

Por eso, cuando no le aportamos este combustible, el organismo va a buscar otras alternativas para producir energía creando determinadas adaptaciones. Éstas, dentro de los efectos que van a crear, va a ser la mejora de tu composición corporal por reducir la masa grasa, lo que se traduce en una bajada de peso.

Así, es importante que ajustes la ingesta de hidratos de carbono en la dieta en base a la carga de tus entrenamientos diarios. Para entrenos más duros, necesitarás meter estos hidratos, pero para entrenos suaves, será justo lo contrario. De ahí, el término de “entrenamiento en ayunas”.

Este es un tema mucho más amplio, por lo que haremos un post único para adentrarnos más en este tema.

Más agua y menos isotónico

En relación al apartado anterior de ajustar los hidratos a la carga de entrenamientos, no va a ser solo para la comida si no para la bebida también. Por eso, hacer un entreno “en ayunas” bebiendo isotónico o una bebida energética, no tiene ningún sentido ya que vamos a cortar de cuajo las adaptaciones y la utilización de grasas en ese entreno.

Así que lo dicho, para entrenos fuertes podrás tomar ese isotónico pero para entrenos suaves o en ayunas, con agua será suficiente. ¿O no?

Si el entreno suave va a ser relativamente corto y en temperatura adecuada, bien, con agua será seguramente suficiente. Pero si el entreno es un poco más largo y a temperaturas elevadas, lo siento, pero con el agua no va a ser suficiente para mantenerte hidratado, necesitas sales. Tienes toda la información al respecto en el post sobre hidratación que escribimos en el blog de 226ERS, en el cual hago referencia a su producto HYDRA ZERO que es una bebida “low carb” perfecta para aportar hidratación sin incluir esos hidratos innecesarios para ese entreno. Te recuerdo que puedes utilizar el código 226ERS-BIKAIN para un 20% de descuento en todas tus compras en la web de 226ERS.

4. Conclusiones

 

Ya ves que el tema del peso en el ciclismo es mucho más que unos números en la báscula. La potencia, tus características físicas y tu estado emocional van a tomar parte y mucho en mejorar tu eficiencia subiendo los puertos. Ya sabes que el peso ideal está en tus manos, así que prueba y encuentra ese número secreto utilizando alguno de los trucos que te he mencionado. 

Y si te ves que tú solo no puedes llegar a ese peso y quieres a alguien especializado que te ayude con todo ello esta temporada, déjanos un comentario o ponte en contacto con nosotros en info@bikain-bike.com